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Pura Vida: Puerto Viejo, Costa Rica

  El fin de año 2018, fue muy especial para mi, retome viajar con mis amigas, en esta ocasión me acompaño mi mejor amiga y mi hermana: fuimos a un destino cercano que nunca antes había visitado: Costa Rica y Panamá.

Viajar en esa época festiva suele ser complicado, la mayoría está de vacaciones; los destinos suelen estar llenos, con tarifas más elevadas; pero era algo que sabíamos y que decidimos encarar con la mejor actitud.

En Costa Rica pasamos nuestra primera noche en Heredía junto con unas amigas de mi hermana, vale decir que se portaron super bien y amables con nosotras y nos dejaron pasar la noche en su casa para al siguiente día dirigirnos super temprano a la estación y tomar un bus hacía Puerto Viejo, nuestro destino final en Costa Rica: lo único que sabía acerca de este destino era que estaba a 8 horas de San José, que tenía un vibra caribeña super bohemia y que contaba con lugares mágicos y tropicales que quería conocer.

Mi emoción era suprema: Costa Rica aún siendo un destino centroamericano cercano a El Salvador tiene de los mejores destinos turísticos playeros, ecológicos y de surf. Puerto Viejo no era la excepción.

El viaje es bastante cansado pero cómodo: salimos a las 8:00 am con una parada para ir al baño y comprar algún snack, llegamos a las 4:00 pm a Puerto Viejo (es necesario decir que la carretera está en construcción y quizás por eso nos tardamos más).

Al llegar nos hospedamos en un hostal no tan bueno la primera noche que yo había reservado por Hostel World, ya que nos querían estafar con la tarifa cobrandonos $20 más. Salimos a buscar otro hostal que por casualidad lo encontramos un poco escondido: Hotel Puerto Viejo, me encanto desde que entramos: las instalaciones son super adecuadas para relajarte, cuentan con un espacio para practicar yoga, hamacas, un lindo jardín donde hacen fogatas, tenían dos perritos super lindos… para mí una belleza total, yo quede enamorada del lugar; el precio estaba acorde a nuestro presupuesto y reservamos toda nuestra estadía allí.

       

Salimos a explorar las calles de Puerto Viejo, estabamos cansadas así que decidimos comprar unas cervezas y sentarnos frente al mar a platicar y a disfrutar el comienzo de nuestra travesía.

Puerto Viejo lo tiene todo: comercios, souvenirs, restaurantes para todos los presupuestos; la vida nocturna es un poco escasa pero pasamos una buena noche en un bar frente al mar bailando salsa, reggaeton, bachata, etc.

Playa Punta Uva

Lo que ame de Puerto Viejo es su naturaleza: impresionante, llegar a sus playas es de lo más lindo ya que están rodeadas de mucho verde. Las Playas que conocimos que están un poco más alejadas del pueblo de Puerto Viejo son: Punta Uva y Playa Cocles: ambas son diferentes pero tienen su encanto particular.

Para mi Punta Uva es impresionante: una jungla total, es lugar ideal para disfrutar de una tarde escuchando música frente al mar, oyendo las olas y viendo a las surfistas.

               

Creo que está playa era una de las más bonitas del área, si van a Puerto Viejo es visita obligada, cuando llegamos estaba algo lleno, pero siempre es posible encontrar un lugarcito donde relajarse y pasarla de lo mejor.

Playa Cocles

Seguimos explorando ahora Playa Cocles: un paraíso para surfistas, locales y extranjeros. Para llegar a esta playa se debe hacer una caminata de unos 45 minutos en medio del bosque, allí puedes ver la fauna y la flora propia del lugar; nos comentaron que era común ver perezosos y monos; pero nosotros no vimos ninguno.

Esta playa es bastante extensa y sin duda puedes encontrar un lugar que este apartado para relajarte, descansar y disfrutar de su ambiente surfero: con muchas escuelas de surf en la arena, puedes aprovechar la visita para tomar una clase allí.

         

En Costa Rica la naturaleza es la reina. Un país que cuida mucho sus playas y animales merece lo mejor. Pura Vida en su máxima expresión. Puerto Viejo es magia y alegría. Me encantaría regresar y seguir explorando esta región del caribe Costarricense.

Mi otro destino caribeño en este mismo viaje fue Bocas del Toro, Panamá; para mí lo mejor del fin de año 2018, les contaré sobre este lugar mágico y paradisíaco en otra entrada. Ya que lo amé desde el principio. ¡Que lindo que es viajar!